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sábado, 7 de julio de 2012

Puedo escapar del Mundo que veo... Renunciando a mis pensamientos de Ataque.
























Puedo escapar del Mundo que veo...
Renunciando a mis pensamientos de Ataque.


No podemos resolver problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando los creamos.
Albert Einstein



La lección numero 23 del Un Curso de Milagros tiene esta poderosa afirmación que nos invita a soltar, a renunciar , a todos los pensamientos de ataque para poder escapar del mundo infeliz , escapar de los conflictos y del sufrimiento, que no son otra cosa que creaciones y proyecciones de nuestra propia  mente.


Los pensamientos de ataque son todos los juicios que estamos emitiendo por lo que acontece a nuestro derredor momento a momento llenando nuestra mente de tanto ruido que perdemos la paz, la tranquilidad, la alegría del momento presente. 

Escapar del mundo que veo, es el mundo que he creado con mis pensamientos o que estoy creando en este momento con cada uno de los pensamientos que estoy consintiendo dentro de mi cabeza, ellos crearan el cielo o el infierno aquí en la tierra. Este pensamiento nos invita a RENUNCIAR a esos pensamientos, por un momento, y podremos escapar del mundo infernal que estamos creando inconscientemente.


Los pensamientos de ataque pueden estar siendo propinados en contra de nosotros mismos o de los demás, las criticas, los juicios, la culpa, el rencor, la rabia, la tristeza, todos son pensamientos oscuros y densos que perpetúan la creación de un mundo de infelicidad, podemos salir de ese mundo simplemente renunciando a alimentar dentro de nosotros mismos este tipo de ideas que lo único que logran es bajar nuestras energías, y desconectarnos de la fuente de la luz y del amor.


Estar a la defensiva , dudar de las personas, desconfiar de todo el mundo, pensar que "si me lo hizo una vez me lo volverá a hacer", todos estos pensamientos nos contaminan, nos amargan la existencia, nos bajan nuestra rata vibratoria energética y nos volvemos más densos, menos espirituales, y dejamos que las cosas buenas dejen de suceder, porque somos lo que vemos, somos lo que pensamos , y es el momento de renunciar a todo lo que nos hace daño, simplemente renunciando a ello, decidiendo y eligiendo de nuevo una nueva forma de ver las cosas, una nueva forma de enfocar el problema, una nueva forma de consciencia, que solo la podemos lograr a través de la transformación de nuestra mente y eso solo será posible si renunciamos a los pensamientos de ataques hacia nosotros mismos y hacia los demás.


Nosotros somos la causa del mundo que vemos ahí afuera, nosotros somos los que lo hemos creado, en el momento que aceptamos nuestro poder creador, renunciaremos a los pensamientos que alimentan todo aquello que no deseamos seguir viendo en nuestro mundo, renunciando a todos los pensamientos que de una u otra forma nos agredan o agredan a los demás.


Sentirnos culpables es una agresión contra nosotros mismos, renuncia a la culpa.


Desear venganza es un pensamiento de ataque que se te devolverá como un bumerán a tu propia vida, renuncia a la venganza.


El juicio es una forma sutil de ataque disfrazado de críticas constructivas, de ideas morales, de ética personal pero recuerda que cuando señalas a los demás con tu dedo índice, tres dedos están apuntando hacia ti mismo, y lo más grave del caso que el ruido que produce en tu mente tanta critica te roba el tesoro más grande tu propia paz, renuncia a los juicios.


Defendernos de los demás, es otra forma de ataque, pensar que los demás nos quieren hacer daño, simplemente renuncia a esa tonta idea, y focaliza tu atención hacia tus objetivos importantes, a tu propósito en la vida, y no te enganches en temas inútiles, renuncia a tu propia defensa.


Te atacas a ti mismo cuando te revuelcas en pensamientos de tristeza, melancolía, cuando te sientes una pobre victima de las circunstancias de la vida o del destino, renuncia a sentirte una víctima impotente,  deja de alimentar la necesidad de creerte débil y desvalido, sal de ese pensamiento que te inhabilita y renuncia a verte de esa manera.


Recuerda que puedes salir del mundo que has creado renunciando a todos los pensamientos que te hacen daño y daño a los demás.


Maria Tirone



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