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martes, 10 de julio de 2012

Nunca estoy Disgustado por la razón que Creo



Nunca estoy Disgustado por la razón que Creo


Esta lección de un curso de milagros siempre la utilizo cuando me siento enfadada por algo, o por alguien o sin ninguna razón, me siento irritable, me recuerdo que no estoy disgustada por la razón que creo. ¿Pero qué significa esto? que tengo que quitarle la máscara a mi enfado , a mi disgusto , a mi proyección y ver la verdad de la situación, que es lo que realmente me tiene agobiada , que en la mayoría de los casos es un disfraz de lo que realmente esta aconteciendo en nuestro mundo interno emocional.

Te invito que cuando te disgustes por algo, te detengas por un momento y observes despegadamente ese disgusto, ese dolor, y profundices hasta hallar la razón verdadera que lo esta desatando. Trabaje muchos años con la energía de la ira, toda mi vida, y gracias a la meditación , al yoga y a  la respiración consciente, así como la integración de mis emociones, pude superar este flagelo que casi era imposible de minimizar con todas sus nefastas consecuencias en las relaciones interpersonales , pero gracias a Dios hoy en día, puedo cantar victoria, y este pensamiento lo practicamos en casa con asiduidad puesto que por una u otra razón tenemos la tendencia de pagar con los demás nuestras frustraciones, pero una vez que detenemos esa energía, mal encauzada, la llevamos al lugar que le corresponde que es internalizarla y observar que es lo que me esta causando este malestar , y solucionarlo dentro de mi persona, no arremetiendo contra los demás.


Sin la auto observación y  sin la capacidad para tomar consciencia  de que nada ni nadie esta capacitado para  mover un ápice nuestro mundo interior  sino solamente en la medida en  que nosotros lo permitamos, permaneceremos ciegos ante lo que realmente esta  ocurriendo y perdemos la oportunidad de explorar esa emoción, para comprenderla, integrarla y trascenderla. Nada, ni nadie puede perturbarnos, hacernos disgustar, encolerizar, sin nuestro consentimiento, cuando asumimos la responsabilidad de nuestras emociones todo cambia, cambia la percepción interna del asunto en cuestión y cambia la reacción que se esta produciendo.

Cada vez que te disguste, te irrites, te enfades, o te deprimas ,que no es otra cosa que ira volcada hacia adentro, detente y respira y repite, no estoy disgustado por la razón que creo, e indaga dentro de ti que te ha producido tanto dolor, que es lo que realmente te tiene preocupado y angustiado, y canaliza de maneras constructivas tus problemas pero no los proyectes y descargues en personas que no tienen la culpa de tu disgusto, así mismo no permitamos que los demás hagan lo mismo con  nosotros.

Esta práctica nos ayudara a mejorar la calidad de vida en la convivencia cercana, porque le quitaremos las mascaras a los disgustos, a las proyecciones injustas que hacemos o que los demás hacen con nosotros y esto obviamente redundara en beneficio de todos los involucrados.

Maria Tirone

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