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viernes, 10 de agosto de 2012

NUESTROS HIJOS REFLEJAN NUESTROS ASPECTOS OCULTOS.

NUESTROS HIJOS REFLEJAN NUESTROS ASPECTOS 

OCULTOS.

A continuación , voy a compartir con Uds. queridos amigos y amigas , un tema que he estado trabajando últimamente en mi persona, y espero que les sea de gran utilidad y ayuda, para arrojar luz a aquellos aspectos CIEGOS que se ven reflejados en las conductas de nuestros seres mas queridos: nuestros hijos.

Tomado del libro " Espejos ", escrito por Nicole Dumont, ediciones Obelisco:

"Queridos amigos, ¿ ya habéis pensado algu
na vez en la expresión " Educar a los Hijos"? Hace referencia a la educación de sus almas, a la evolución de su ser. Vosotros creéis, que tener éxito en vuestra misión con respecto a ellos consiste en cambiar a aquellos de sus comportamientos que os resultan inaceptables. Y cuanto más intentáis contenerlos y limitarlos, mas se rebelan, haciendo precisamente lo contrario a lo que esperabais de ellos. Vuestros hijos no necesitan que forméis sus caracteres. SON LO QUE SON. Os han sido confiados para que podáis guiarlos.



Si vuestro carácter es parecido al de uno de vuestros hijos, ¿acaso no sois la persona mejor situada para enseñarle como hay que comportarse con ese equipaje?
He aquí cuando el maestro se convierte en aprendiz. Esta claro que no poseéis un perfecto dominio sobre vosotros mismos, y por ello:



EL NIÑO QUE EN SU INOCENCIA, OS REFLEJA VUESTRO “DEFECTO”, OS AYUDA A TOMAR CONCIENCIA DE AQUELLO QUE NO ACEPTAIS EN VOSOTROS MISMOS.



¿A veces se vuelve insoportable hasta el punto en que debáis infligirle un castigo? ¿Ante que esta reaccionando? ¿Hay alguna emoción o frustración que no expreséis?
Vuestro hijo, con su sensibilidad todavía pura, capta de forma vibratoria lo que estáis viviendo, incluso aunque intentéis ocultarlo. Entonces, su reacción espontánea e inconsciente es la de exteriorizar aquello que vosotros intentáis esconder, pues estaréis unidos en la energía y vuestras almas están en presencia una de la otra par apoyarse.



Cuanto más sensible es un hijo, mas directamente reacciona frente a aquello que estáis viviendo. Incluso puede caer enfermo, si, por ejemplo, estáis sufriendo una fuerte presión interior y os empeñáis en seguir actuando como si todo fuese bien. ¡Estáis reprimiendo vuestras emociones! El las expresa en vuestro lugar. ¡Estáis conteniendo vuestra cólera! El se vuelve violento. ¡Os Juzgáis a vosotros mismos! El os miente. ¡No os tomáis a vosotros mismos la suficiente consideración! El reclama constantemente vuestra atención. ¡No os permitís seguir vuestros impulsos! El comete actos delictivos.



Intentar corregirlo o controlarlo es tan absurdo como ver una imperfección en vuestra cara en el espejo y rascarlo para intentar quitarla.



En lo mas profundo de su naturaleza, vuestros queridos hijos no son detestables ni imposibles, no mas de lo que podáis serlo vosotros mismos. Si deseáis corregir una de sus actitudes, no podréis hacerlo sin antes descubrir los vínculos correspondientes. El trabajo a realizar es mas sobre vosotros mismos que sobre ellos. Tal como sabéis : los hijos aprenden por mimetismo: apenas recuerdan lo que decís, sino que mas bien imitan lo que hacéis y sois. ¿Cómo amáis la imagen qu refleja el espejo?”

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