sábado, 13 de septiembre de 2014

Neurobiología, orgasmos, y espiritualidad: el misticismo cognitivo del placer

EL SEXO Y LA MEDITACIÓN COMPARTEN UNA MISMA IDENTIDAD NEUROLÓGICA; AMBAS ACTIVIDADES CONLLEVAN A UNA IDÍLICA CONJUNCIÓN ENTRE EL MUNDO DEL ESPÍRITU Y EL DE LA CARNE.

POR: JAVIER BARROS DEL VILLAR -

cerebros meditando
El cerebro es tal vez el órgano que mayor interés ha provocado entre los científicos. El hecho de que presumiblemente sea el recinto que guarda esa enigmática y polimórfica entidad que conocemos como mente lo ha destacado como favorito de las interrogantes que se ha planteado el estudio de la naturaleza humana. “El cerebro es más amplio que el cielo”, decía Emily Dickinson, de algún modo intuyendo, o tal vez sugiriendo, el hecho de que ahí radica la esencia microcósmica (hay que recordar que existe una notable relación estética entre las redes neuronales y el diseño de las galaxias). ¿Es nuestro cerebro la manifestación física de ese código de acceso que nos permite jugar a ser dioses?
En diversos estudios dedicados a observar al cerebro en acción, el hemisferio derecho parece ser el lado sexy de este órgano. Se activa durante el orgasmo a tal grado que la corteza prefrontal derecha simula una especie de isla iluminada durante este arquetípico instante, en contraste con el resto del cerebro que aparece en completa penumbra.    
Históricamente se le ha atribuido al hemisferio izquierdo el procesamiento del placer, pues este se activa cuando recurrimos a memorias que nos provocan felicidad, cuando recordamos a un ser querido, en aquellos momentos en los que nos sentimos simplemente grandiosos e incluso es el más activo en personas alegres que rara vez pasan por etapas depresivas. Pero curiosamente durante el orgasmo, tal vez la máxima epifanía en torno al placer humano, el hemisferio izquierdo, en lugar de propulsar un meta-carnaval de reacciones gozosas, permanece completamente dormido. Y este neuro misterio ha intrigado enormemente a los hombres de ciencia que dedican su vida a analizar los comportamientos del cerebro. 
Hasta hace menos de una década la neurociencia poco sabía de los fundamentos científicos relacionados a los estados de gracia, al placer sexual, o a emotivas frecuencias similares. Sin embargo, en años recientes ha emergido un panorama mucho más claro en la relación del cerebro humano con el placer, una de las sensaciones, por cierto, que mayor peso tienen para determinar el registro psicoemocional de una persona. La felicidad, o mejor dicho la alegría extasiante, tanto en un plano sagrado como en uno profano, disminuye la auto-conciencia del ser (concibiéndola más desde una perspectiva del ego y el sentido de ubicación espacial), además de que que altera la percepción corporal y reduce la sensación de dolor. Y mientras que el hemisferio izquierdo es presuntamente el protagonista del placer, lo cierto es que estos tres neuro-fenómenos se activan bilateralmente. 
La ausencia de dolor puede estar explícitamente ligada al placer. Sin embargo, las otras dos —perder el sentido de identidad y de los limites corpóreos— son más misteriosas. William James, autor de The Principles of Psychology, describe al “ser” como el pilar de la conciencia, aquel que perdura a lo largo de múltiples sensaciones y experiencias. Y este “ser” está dividido, excepto durante las experiencias místicas, entre un flujo de conciencia y un observador o diálogo interno. Este diálogo, en el cual tanto enfatizaba el brujo yaqui Juan Matus en las crónicas de Carlos Castaneda, funciona como una especie de juez que va organizando y decodificando las experiencias conscientes. Narrarnos nuestra propia vida se presenta como una herramienta cognitiva automatizada y a fin de cuentas es lo que acaba construyendo nuestro concepto de realidad. 
Pero escapar de nuestra propia y casi permanente auto-observación debiese ser un placer mucho más valorado de lo que culturalmente estimamos. Y precisamente sobre esto Roy Baumeister, director de Psicología de la Universidad de Princeton, escribió todo un libro: Escaping the Self: Alcoholism, Spirituality, Masochism, and Other Flights from the Burden of Selfhood (1991), en el cual postula que esta especie de auto-conciencia racional en muchas ocasiones puede convertirse en una verdadera carga para una persona. En diversas culturas las personas recurren habitualmente a sustancias como alcohol, drogas, tabaco, rituales auto-hipnóticos y otro tipo de estímulos para debilitar esta conciencia del ser. Sin embargo, se ha comprobado que la meditación te permite liberarte de esta preocupación con respecto a tu propio ser y neutralizar las principales actividades que alimentan este, a veces, incontrolable mecanismo: el juicio, la planeación, la expectativa, la comparación y el auto-escrutinio. 
Como vimos anteriormente la corteza prefrontal del hemisferio izquierdo se asocia con la felicidad, y no casualmente los niveles más altos de actividad en esa región que hayan sido medidos hasta la fecha, corresponden a monjes budistas del Tíbet meditando en el sentimiento de la compasión. Esto nos indica que la meditación actúa sobre los principales centros de placer en el cerebro y, aúnmás allá, este placer se acompaña de una transformación en nuestra auto-regulación emocional —si bien las personas que meditan fortalecen su auto-conciencia, ponen atención a sus pensamientos y sentimiento desde una perspectiva conceptual, y por lo tanto menos emocional o visceral, lo cual les permite estar en paz con su flujo interior. 
Recordemos ahora que el placer también esta ligado a una pérdida de la conciencia ante los límites de nuestro cuerpo, lo cual, al igual que el ejercicio de la auto-observación, involucra ambos hemisferios. Tanto el orgasmo como la meditación diluyen nuestro sentido de los límites del cuerpo físico. En el caso de la meditación esto se logra a través de la auto-conciencia, pero enfatizando en la actividad de regiones específicas del cerebro, como los gyrus angulares del hemisferio derecho. En cambio, durante el orgasmo, el cerebelo es el que brilla, el que mayor actividad registra, debilitando de algún modo la conciencia del cuerpo físico perdiéndonos dentro del mismo y no observándolo “objetivamente”, como es el caso de la meditación. 
En síntesis podemos concluir que existe una apasionante e íntima relación neurológica entre el máximo placer físico, proyectado a través del sexo, y el desarrollo místico al que una persona puede entregarse, principalmente la meditación. Y en un fenómeno que algunos considerarían como algo paradójico, ambos se proyectan, resuenan, en un estado de alta fidelidad que termina por eliminar las supuestas fronteras que separan al mundo físico, en especifico el placer carnal, del mundo etéreo, aquel en donde el espíritu se fortalece. Y esta idílica convivencia queda proyectada, o incluso catalizada, a través de nuestro diseño neurológico (nuestro cerebro es un templo dedicado al erotismo, la estética y la generación de universos): entre el orgasmo, la alegría  y la espiritualidad… estamos todos nosotros.  

viernes, 12 de septiembre de 2014

Pulsos paralelos: la comunión evolutiva entre sexo y conciencia

Pulsos paralelos: la comunión evolutiva entre sexo y conciencia


Para muchos de nosotros la sexualidad es un pulso vital, tan indomable como dispuesto a ser purificado. Un portal que resguarda las fronteras entre la realidad convenida y el potencial desdoblamiento de la conciencia —la catedral evolutiva. Sin embargo, es innegable que a lo largo de buena parte de la historia humana, la esencia de esta herramienta ha sido velada por múltiples tabúes: demonios culturales promovidos de acuerdo a mezquinas agendas que enarbolan la bandera del pudor, la moral y, especialmente, la culpa.
Y si estás leyendo esto, es altamente probable que hayas crecido en un entorno sociocultural que, en mayor o menor medida, te empujó a vivir la sexualidad desde una perspectiva poco natural. En lugar de orientarnos al manejo honesto de la más alta frecuencia compartida, nos orillaron a crecer entre la desacralización del cuerpo humano —originalmente diseñado para confabular intercambios energéticos— y, en el otro extremo, escapes atropellados en rincones animados por la pornografía y el morbo.
Pero más allá de intentar hacer un repaso histórico sobre las verdaderas causas y las costosas consecuencias de haber entablado una mísera relación, a nivel cultural, con nuestra sexualidad, tal vez es momento de enfocarnos en develar, conscientemente, las mieles de esta práctica. Básicamente se trata de un ejercicio durante el cual nos remitiremos brevemente a algunas tradiciones ancestrales, como el tantra o la sexualidad en el ocultismo occidental y la alquimia, las cuales postulan al sexo como un divino recurso para expander los limites de nuestra conciencia y no como una distracción mundana ante el sendero del espíritu.
Finalmente intentaremos dilucidar o al menos coquetear con el potencial paralelismo entre la evolución de la conciencia y la sublimación de nuestra vida sexual. Para ello tomaremos como base la teoría psicológica de los 8 circuitos del cerebro, acuñada originalmente por Timothy Leary. Este modelo plantea la existencia de distintos niveles de desarrollo de conciencia, a cada uno de los cuales asignaremos una potencial frecuencia sexual.   
Tantra
El término proviene del sánscrito तन्त्र, “conducto, principio, doctrina”, que deriva de la raíz tan ”extender o expandir” y el sufijo tra “instrumento”. La fecha de surgimiento de esta corriente es un tanto incierta. Algunos le adjudican aproximadamente quince siglos de antiguedad, mientras que otros hablan de varios miles de años. Lo que sí es claro es que a partir de él se derramaron múltiples escuelas esotéricas al interior del budismo y el hinduismo.
Más que un sistema cerrado, el Tantra corresponde a un cúmulo de técnicas y concepciones, dirigidas a lograr un acceso a planos más sutiles de existencia —utilizando la propia conciencia como catalizador entre el microcosmos y el macrocosmos. Dentro de la perspectiva tántrica no se niega o suprime el aspecto mundano de las cosas sino que, similar a la tradición alquímica, busca la sublimación de estos elementos, a través de la purificación, la elevación, y la reafirmación del ser, derivando así en un nuevo plano en donde impera la plenitud consciente. Y el hilo conductor de que dispone el practicante, a lo largo de este arduo trayecto, es su propia energía vital, su Prana.       
Una de las propiedades más significativas de ciertas prácticas de Tantra es que responden a la modulación bioquímica del cuerpo a través de ritos específicamente sexuales. Por medio de esta conjunción ritual entre un hombre y una mujer, dictada de acuerdo con ancestrales protocolos esotéricos, se logra cristalizar un estado de alerta infinita, de conciencia propulsada, entre ambos participantes —en algunas disciplinas, previo a este encuentro, cada participante debe haber primero despertado su propio Kundalini.
Es importante enfatizar que, a diferencia de la perspectiva común que tenemos del sexo, dentro de la cual este responde básicamente a dos principios, el de la reproducción o el del placer, la tradición tántrica nos habla de un tercer cauce: la liberación del ser. Es decir, la cópula no solo es una herramienta que puede motivar la preservación de la especie o detonar un enorme placer, también puede utilizarse como un portal a la expansión de la conciencia: el matrimonio entre la sexualidad y la espiritualidad. 
Ocultismo occidental
Las diversas doctrinas que integran el ocultismo occidental generalmente están ligadas a preceptos más antiguos que emergieron en las escuelas místicas de las tradiciones árabes, egipcias y, en menor medida, orientales. Toda doctrina religiosa de Occidente está empapada de metáforas y alusiones a estas otras tradiciones que les antecedieron y dentro de las cuales la sexualidad, el culto explícito al falo y a la vulva, jugaba un rol fundamental. Incluso los elementos más icónicos de religiones como el catolicismo, por ejemplo la cruz, están directamente ligados a ritos sexuales, en este caso el falo, y su eventual conjunción con la rosa, la vulva.
En cuanto a la Kabbala, un protocolo sagrado que desempeña un importante rol en el misticismo judaico, el estudioso y miembro del Golden Dawn, A.E. Waite, nos habla de que “para el cabalista el máximo sacramento es el acto sexual, cuidadosamente organizado y manifestado como el máximo trance místico” [1]. Mientras que la orden conocida como O.T.O. (Ordo Templaris Orientis), derivada de la Francmasonería, clamaba poseer “la Llave que abre todos los secretos masones y herméticos, es decir, la enseñanza de la magia sexual, la cual explica, sin excepción alguna, todos los secretos de la Naturaleza, el simbolismo completo de la Francmasonería y de cualquier sistema religioso”[2].
En cuanto a la tradición mágica occidental, la cual ha sido históricamente perseguida por diversas instituciones religiosas, en particular la católica,  el sexo ocupa, una vez más, un rol fundamental en las prácticas místicas de las diversas escuelas que la integran. El orgasmo representa un túnel, un pasaje catalizador que nos permitirá, en caso de manejarlo con maestría, acceder a planos superiores de conciencia. En este contexto se parte de la premisa de que en la sexualidad tenemos los recursos necesarios para crear o diseñar realidades. Incluso acusan a la Iglesia y demás instituciones de querer censurar nuestra relación astral con el sexo, para evitar que nos empoderemos lo suficiente como para disolver el tablero de juego dentro del cual ejercen su dominio.
Y al hablar de sexualidad, magia y rituales en Occidente, sería imprudente dejar de mencionar a Aleister Crowley, una de las personalidades más polémicas de la tradición mágica y quien utilizaba el sexo (y múltiples drogas) para fertilizar el terreno, como una herramienta infaltable durante los más elevados rituales. En su manual para los iniciados al grado XI de la O.T.O, De Arte Magica, Crowley hace referencia a una práctica tántrica que él llevaba a cabo y que fusionaba, quizá experimentalmente, con recursos de otras tradiciones:
Los hombres sabios de la India creen que un cierto tipo dePrana o fuerza, reside en el Bindu (semen). Por eso es que estimulan al máximo posible su generación, recurriendo a prostitutas consagradas para que exciten sus órganos sexuales, mientras que con vigorosa voluntad retienen la energía. Luego de unos cuantos ejercicios, afirman que pueden desflorar hasta ochenta mujeres vírgenes en una noche, sin perder una sola gota de Bindu. De esta forma la energía jamás se perderá, sino que será absorbida por cada tejido del cuerpo. Y así los órganos sexuales actúan como una especie de sifón que constantemente provee a la reserva cósmica, con frescas recargas de vida.
Alquimia 
El Ars Magna, la alquimia, tiene su origen en Egipto —hay quienes sitúan su comienzo en Alejandría, durante el siglo III— y eventualmente se convertiría en uno de los linajes espirituales de mayor fuerza en Occidente. Más tarde la tradición alquímica de Occidente se fusionaría con preceptos Neoplatónicos, Gnósticos y Herméticos. Tras la caída del Imperio Romano, el conocimiento adquirido quedó sepultado por la sombra del Cristianismo y solo en Arabia logró conservarse. Por esta razón no fue hasta finales del siglo XI que Occidente retoma la guía del Gran Arte y, durante la Edad Media y el Renacimiento, la alquimia gozó de un exquisito auge alrededor de Europa.
Paracelso, el genial suizo a quien se considera como el padre de la medicina occidental, del arte Espagírico y uno de los máximos representantes de la tradición alquímica, expuso explícitamente que el Ars Magna era, principalmente, un proceso de depuración, de re-sacralización del cuerpo físico y el plano de lo mundano. Además, Philippus Aureolus Theophrastus Bombastus von Hohenheim, aludió abiertamente a la presencia de la sexualidad dentro de esta tradición, en su obra “Sobre el Espíritu de los Planetas”, en donde afirma: “Cuando la semilla del hombre abraza la semilla de la mujer, esta es la primera manifestación y la llave de todo este trabajo y arte”. 
Complementariamente, Paracelso enfatizaba, al igual que William Blake y otros grandes místicos, en el papel de la imaginación. Y a esta cualidad del ser humano, que pudiese responder a la porción de divinidad que todos poseemos, adjudicaba una especie de poder seminal que nos permitía imprimir nuestra voluntad en los objetos externos, tal como lo hizo con nosotros Dios. “Dios plantó su semilla en toda su realidad y especificidad, profundo, en la imaginación del hombre […]. Y si alguien tiene la voluntad, el deseo emerge en su imaginación y este deseo genera, a su vez, una semilla”. 
Evolución etérea: la sexualidad y el desarrollo de la conciencia
Aunque pudiésemos pasar días recorriendo el papel de la sexualidad al interior de las tradiciones místicas, una travesía en verdad estimulante,  en esta ocasión debemos proceder al fenómeno que justifica este breve ensayo: el pulso paralelo que comparten el desarrollo de la conciencia y el de la sexualidad.
En su libro The Eight-Circuit Brain: Navigational Strategies for the Energetic Body, el genial y multidisciplinario Antero Alli analiza la interacción entre los ocho circuitos de nuestra conciencia y las frecuencias sexuales a las que tenemos acceso. Y retomando este memorable ejercicio, trazaremos una relación directa entre los pulsos evolutivos del sexo y la conciencia.
El Modelo de los 8 Circuitos, originalmente propuesto por Timothy Leary en su libro Neurologic (1973) y complementado en Exo-Psychology (1977),  básicamente responde a una estructura compuesta por ocho centros de información —o circuitos cerebrales—, que están ligados al mismo número de escaños de conciencia dentro del ser humano.    
Circuitos 1-4  / Supervivencia 
Circuito 1: Inteligencia fisio-biológica / la respiración conciente
Alude a la confianza necesaria que desarrollamos, en forma primigenia, y que nos permite sobrevivir.
- Sexualidad Visceral: un acercamiento impulsivo, incluso violento, al acto de copular. La atracción sexual de esta naturaleza responde a un estimulo que surge, ya sea por instinto de reproducción o por simple auto-hipnosis hormonal —la caótica colisión entre testosterona y feromonas.
Circuito 2: Inteligencia emocional-territorial / el deseo de poder o Ego
Tiene que ver con el florecimiento de las emociones y estrategias de dominación/sumisión.
- Sexualidad emocional: en este formato se ignora la mente o la moral y se utiliza como guía exclusiva la emoción. El sexo emocional está ligado a satisfacer necesidades de estatus, seguridad, poder y fidelidad. La dinámica básica es generar ciertas emociones en nuestro interior que requieren de otro cuerpo receptor para ser vaciadas.
Circuito 3: Inteligencia simbólica y neurosemántica / la mente racional
Surge a partir de artefactos humanos y sistemas simbólicos.
- Sexualidad mental: la experiencia se conceptualiza, razón por la cual hablar, pensar o fantasear sobre un encuentro erótico puede ser en ocasiones incluso más estimulante que el propio acto sexual. La pornografía o el voyeurismo son manifestaciones propias de esta frecuencia.
Circuito 4: Inteligencia doméstica o sociosexual / la identidad adulta
Se imprime a raíz del primer orgasmo experimentado y de los lineamientos morales de su tribu o contexto social.
Sexualidad tribal y culturalmente convenida: está acotada por códigos de conducta que incluyen íconos, rituales, fetiches y otros elementos que distinguen la sexualidad colectiva entre uno y otro grupo social. Estos códigos generalmente están respaldados por fundamentos institucionales —en el caso de Occidente contemporáneo, por ejemplo, la monogamia está sustentada por el modelo de matrimonio.

Circuitos 5-8 / Expansión
Circuito 5: Neurosomático / conexión entre mente y cuerpo
Se imprime a través de prácticas como la comunión con la naturaleza, el enamoramiento o la meditación.
- Sexo tántrico: A partir de este nivel el sexo deja de ser una persecución del orgasmo y, por primera vez, cruza el portal que separa a lo físico-bioquímico de lo etéreo. La sexualidad se torna un vehículo en busca de estados de éxtasis relativamente perdurable. El problema que se presenta en este nivel es que aún no estamos del todo preparados para navegar a través de estas frecuencias y ello puede dar paso a un cierto temor que, de manera automática, se traduce en un ancla depositada en suelo cultural. Cuando esto sucede, la experiencia queda en una especie de momentáneo vistazo al útero del cosmos.
Circuito 6: Inteligencia psico-intuitiva / metaprogramación
Se origina en el experimentar el cuerpo aúrico o energético; acceso a la clarividencia, intuición, realidad selectiva y magia ritual
- Sexo mágico: la pareja comienza a modular las frecuencias eléctricas del sexo y la práctica entabla un diálogo directo con nuestro sistema nervioso. En esta etapa comienzan a sobrepasarse los cuerpos físicos y los cuerpos energéticos asumen un rol mucho mayor. Lo anterior se traduce en la potencial consumación de neuro-orgasmos hiperreales y se desata, a la velocidad de la luz, una danza de comunión electromagnética.
 Circuito 7: Mito-genética y morfogenética / ADN y conciencia liberada
Se imprime tras exponernos a regresiones y arquetipos autónomos, o fenómenos como la sincronicidad y conciencia cósmica.
- Sexo arquetípico o planetario: la comunicación entre los dos involucrados se remite directamente a una especie de registro akáshiko. Por primera vez en el desarrollo de su sexualidad, la pareja comienza a co-fundar realidades, los mapas referenciales se disuelven ante la intensidad del intercambio energético y se introduce un tercer personaje, la propia Tierra, para dar paso a una especie de ménage-à-trois planetario.
Circuito 8: Inteligencia cuántica y no-local / ADN y conciencia liberada
Emerge producto de experiencias cercanas a la muerte, desdoblamientos corporales, sueños lúcidos, comunión con la vacuidad, etc. 
- Sexualidad entre cuerpos astrales: comúnmente implica el desdoblamiento corporal por parte de ambos participantes. Es como una cita en un motel onírico, energéticamente impecable, que, al ya no estar sujeto a nada en este plano, se torna infinito: como cabalgar desnudos, copulando, sobre el espiral del tiempo-espacio. Esta frecuencia sexual jamás dependerá de un cuerpo físico, por el contrario, estará envuelto en risas y gemidos interdimensionales, en miradas que proyectan etéreas catedrales mientras se mecen en la totalidad. Por fin la unidad ha sido consagrada, cada gota de sudor diluye cada probable realidad… la máxima ceremonia compartida ha sido consumada, la energía se abraza así misma, y el ouroborus observa, inmutable, el matrimonio sagrado.   
Así termina este intenso recorrido, una fugaz mirada cenital a dos hebras de energía, la conciencia y la sexualidad, desdoblándose rítmicamente: en un principio de manera torpe, a la sombra biológica, pero purificándose gradualmente, sincronizándose en plataformas fractales, se relamen mutuamente en busca de la esencia cristalina. Y en algún punto, cuando el silencio intercambiable transmuta en la más hermosa melodía, cundo la energía irradiada es suficiente no solo para desterrar el mapa sino para proyectarse en un cuarzo sin cuerpo, entonces ahí, en el centro de un infinito laberinto, sobre un axis, dos gotas de energía se funden para jamás volverse a separar.
Twitter del autor: @paradoxeparadis


[1] A.E. Waite, The Holy Kabbalah, University Books, Citadel Press introduction by Kenneth Rexroth, p. ix.
[2] Francis King, The Rites of Modern Occult Magic, The MacMillan Company 1970): 119.

El sexo como herramienta evolutiva




POR: JAVIER BARROS DEL VILLAR - 

Vivimos en una época de transformación acelerada. La información disponible, ese arca repleto de bits, memes, y ecos arquetípicos, se duplica con una velocidad hasta hace poco inimaginable. Los pilares de la realidad socialmente convenida, por ejemplo el sistema financiero, o la perspectiva tradicional ante conceptos como la conciencia o el trabajo, parece condenada al desvanecimiento gradual. El arte canaliza su natural inquietud en una rebeldía ante las viejas fronteras –desde las biológicas, con el bioarte, hasta su estructura centralizada, con el arte callejero. Y en medio este carnaval evolutivo deberíamos incluir, de manera prioritaria, a la sexualidad, por cierto uno de los mayores pulsos energéticos a nuestra disposición para acceder a planos paralelos .
Sin ánimo de privarnos de la atmósfera festiva que resuena en la actualidad, pero con el afán de conducir esta evolución compartida hacia un destino benéfico, es importante enfatizar en la enorme relevancia que tiene nuestra evolución sexual dentro de este inédito desdoblamiento colectivo. Y para reafirmar este proceso sexo-evolutivo quizá lo más prudente sea reconocer  la gran complejidad que implica el transformar nuestros paradigmas sexuales –recordemos que, a fin de cuentas, la intensidad energética que caracteriza esta actividad puede fácilmente tornarla en en una fuerza indomable.
Pero más allá de contemplar la épica naturaleza de esta misión, este experimento voluntario requiere reflexionar sobre los hábitos, miedos, deseos, fantasías, y espasmos emocionales que moldean nuestra vida sexual.
El Poder de la Serpiente
En ciertas tradiciones esotéricas se le asigna a la energía sexual la figura de la serpiente, siendo la metáfora más popular la empleada por el hinduismo, en la cual se nombra a la serpiente como Kundalini. Lo anterior se debe a que nuestra energía corpórea se manifiesta en una intempestiva hebra que yace dormida, esperando a ser activada, en la base de nuestra estructura – específicamente junto al sacro, coincidiendo con el primer chakra, el Mulhadara.
De acuerdo con la tradición hinduista esta serpiente se encuentra replegada, enrollada tres veces y media en torno al Lingam (el cual simboliza el cuerpo físico de la deidad), y la evolución personal no podrá consumarse del todo si no se es capaz de despertar a este ser, en un proceso que involucra su recorrido  por cada uno de los siete chakras principales –travesía que habrá de llevar a cabo a través del canal energético central, el sushuma nadi, en un proceso que detonará inenarrables episodios místicos.
Finalmente, al llegar al Sahasrara (conocido como chakra corona), esta serpiente florecerá sobre nosotros, proyectándose a lo largo del conducto que nos enlaza con la energía divina –por cierto este acto es uno de los que se asocian específicamente con el hecho de iluminarse.
Desaprovechando el Sexo     
Como fenómeno antropológico y psicosocial resulta interesante reflexionar sobre las causas que han favorecido la desacralización de nuestra sexualidad. En lugar de aprovecharse como una sublime fuente de energía, la tendencia dominante ha sido traducirla en un detonante de distracción, frivolidad, relaciones de poder, miedos y tabúes. Incluso podríamos considerarla como la fuente principal de traumas que acumulamos individualmente. Y aquí quiero aclarar que no coincido con Freud en atribuir cualquier malestar mental a sombríos episodios de nuestra sexualidad. Pero considero que una parte considerable de las improntas que van definiendo nuestra identidad, son provistas por experiencias ligadas a nuestra sexualidad –fenómeno avalado por las narrativas mitológicas de diversas culturas.
¿Qué sucedió entre los arcaicos rituales tántricos y el consumo obsesivo de pornografía, entre las danzas que tributaban la fertilidad en medio de majestuosos bosques y el uso del sexo como un vehículo ideal para establecer relaciones de sometimiento o manipulación? ¿Por qué el sexo se torno en una dinámica definida por el pudor, el ego, o la frivolidad? ¿Quién se beneficia ante el desaprovechamiento tajante de nuestro más tenaz dispositivo evolutivo?
Obviamente no pretendo dar respuesta a estas interrogantes, análisis para el cual definitivamente no me siento calificado, pero creo que parte de la clave para promover un cause evolutivo en torno a la sexualidad contemporánea está en asumir las actuales circunstancias, en observar nuestra vida sexual y en imaginar posibles rutas de emancipación ante este escenario.
El Retorno de la Sexualidad Espiritual
Dentro de la actitud social que se mantiene actualmente frente al sexo, se pueden detectar una serie de fenómenos que de algún modo bloquean el flujo de la evolución sexual. Y es curioso como al hacerlos conscientes, es decir al dedicarles un poco de reflexión, emerge casi de manera automática la probable solución para superarlos. A continuación mencionaré un par de los que considero más palpables:
- Falta de conciencia ante la enorme cantidad de energía involucrada en un intercambio sexual.
Lo anterior se traduce en una indiscriminada elección de parejas sexuales, algo que fomenta el establecimiento de lazos profundos entre personas que no necesariamente resuenan. En este sentido no se trata de disminuir la intensidad de tu vida sexual, y mucho menos de promover la monogamia, simplemente es cuestión de hacer un ejercicio reflexivo y tomar en cuenta los que resulte de esta reflexión a la hora de decidir conscientemente con quién, cuándo y dónde vas a sostener un encuentro sexual.
En algunas tradiciones mística, o al menos en algunos de sus derivados, se asegura que al tener sexo con una persona estamos entablando un vínculo energético que podría durar aproximadamente siete años. Otra versión afirma que este acto produce una comunión kármica que en un plano energético tiene una particular importancia. Pero más allá de especular sobre que sucede energéticamente cuando dos individuos copulan, lo que parece innegable es que son sesiones que alojan un profundo intercambio en múltiples niveles.
De acuerdo a lo anterior la ‘solución’ emerge de forma lubricada: date cuenta de las distintas consecuencias etéreas que derrama un encuentro sexual, y toma esto en cuenta para guiar tu discernimiento al momento de decidir con quien mezclarte. Recuerda que a nivel energético no existe el ‘sexo casual’ ya que este intercambio metafísico conlleva el que cada uno de los involucrados se vaya a casa con llevándose energía del otro.
 - La ansiosa búsqueda del orgasmo
Culturalmente estamos programados para asociar el sexo casi exclusivamente con el placer, y a este último con el orgasmo. Muchas personas consideran como un ejercicio fracasado el mantener un encuentro sexual que no derive en un orgasmo ‘explícito’. Pero el intercambio energético que mencionábamos anteriormente se potencializa de manera significativa cuando hay un orgasmo de por medio. El ‘abusar’ de la frecuencia orgásmica sin tener conocimientos relativamente avanzados de manejo de energía puede provocar vacíos que repercuten en la salud física, emocional, y mental de una persona, e incluso se considera que atenta directamente en contra de la longevidad. Y como suele ocurrir con cualquiera de las grandes fuentes de poder, el orgasmo manifiesta un marcado doble filo: puede ser un vehículo que te ayude, literalmente, a iluminarte –con la lucidez mental y la fortaleza física que este proceso implicaría­– y por el otro lado es una fuerza que puede fácilmente desahuciarte. 
En este punto la respuesta parece ser el poner atención a tus ritmos orgásmicos y el comprobar que puedes sostener encuentros sexuales memorable, quizá históricos, sin necesidad de llegar al orgasmo.
- El encausamiento de la energía sexual
Generalmente cuando la energía sexual se hace presente en nuestros cuerpos, un pulso que si observamos unos instantes podemos fácilmente ubicar centímetros debajo de nuestro ombligo (región que aloja el chakra raíz), lo interpretamos como un urgente llamado que requiere de una respuesta física y explícitamente sexual  –ya sea que busquemos la cópula o al menos, para consolarnos, la masturbación. Sin embargo, resulta que la misma energía que podemos encausar a través del conducto sexual es la que utilizamos para propulsar nuestra creatividad. 
La próxima vez que escuches el llamado de este tipo de energía recuerda que el sexo no es la única manera de canalizarlo, y si intentas conducirla hacia una actividad que involucre tu centro creativo, seguramente obtendrás resultados interesantes y habrás exitosamente circulado el aliento de la serpiente.
Para concluir este breve paseo solo me gustaría aclarar que cada quien es libre de diseñar su vida sexual como le plazca –de hecho, al ser uno de los flujos más íntimos y poderosos es particularmente importante defender su soberanía ante cualquier ‘invasor’. Y si bien este texto corre el riesgo de caer en una especie de recetario new age que dicte que hacer con tu vida sexual, lo cierto es que la intención original es simplemente compartir algunas reflexiones que te inviten a tomar responsabilidad sobre tu vida y tus acciones, esperando así contrinuir a la fiesta evolutiva que tengo el privilegio de compartir contigo.

Enseñanzas del Dalai Lama sobre sexo

Enseñanzas del Dalai Lama sobre sexo

Estas son algunas citas interesantes del décimocuarto Dalai Lama sobre la sexualidad, entendida bajo el concepto del budismo tántrico. El hilo conductor de las citas es el cultivo de la mente por medio de la práctica sexual, que puede detonar niveles profundos de conciencia y ser parte de la práctica espiritual para entender el vacío.
De acuerdo al budismo tántrico, la emisión de fluidos regenerativos es una pérdida de energía vital, misma que debe ser controlada y, eventualmente, regresada a otras partes del cuerpo.  

“Cuando practicas las etapas avanzadas de la etapa completa, poder tener contacto sexual sin liberar semen es algo necesario” –Dalai Lama (Archivos Berzin)
“Para los budistas, el intercambio sexual puede ser usado en el camino espiritual porque, si el practicante tiene una firme compasión y sabiduría, genera una concentración extrema en la conciencia. Su propósito es manifestar y prolongar niveles más profundos de la mente para poner sus poderes a trabajar en el fortalecimiento de la comprensión del vacío. De otra manera, la relación sexual no tiene nada que ver con el cultivo espiritual. Cuando una persona ha alcanzado un alto nivel de práctica en la motivación y la sabiduría, entonces la sola unión de los dos órganos sexuales no le resta nada al mantenimiento del comportamiento puro de esa persona.” […] Mediante técnicas especiales de concentración durante el sexo, los practicantes competentes pueden prolongar estados muy profundos, sutiles y poderosos, y ponerlos a funcionar para comprender el vacío. Sin embargo, si te involucras en una relación sexual dentro de un contexto mental ordinario, no existe beneficio”. –Dalai Lama, How to Practice, Way to a Meaningful Life
“De hecho […] el órgano sexual es utilizado, pero el movimiento de energía que está teniendo lugar es, al final, enteramente controlado. Nunca se debe dejar que la energía se salga. Esta energía debe ser controlada y eventualmente regresada a otras partes del cuerpo. Y aquí podemos ver que hay una suerte de conexión especial con el celibato”. –Dalai Lama, The Good Heart
 ”Hay una gran diferencia entre el movimiento de fluidos regenerativos de dos individuos involucrados en una relación sexual ordinaria en contraste con una relación sexual entre un yogui y una yoguini altamente realizados […]. En principio, la diferencia general entre los dos tipos de actos sexuales es el control del flujo de fluidos regenerativos. Los practicantes de tantra deben tener control sobre el fluir de los fluidos, y aquellos que están muy experimentados incluso pueden revertir la dirección del flujo, aun cuando ha llegado a la punta de los genitales. Los practicantes menos experimentados tienen que revertir la dirección del flujo desde un nivel más alto. Si los fluidos descienden demasiado, es mucho más difícil controlarlos”. –Dalai Lama, Sleeping, Dreaming, and Dying
Aunque esté usando el término común “clímax sexual”, éste no implica el acto sexual ordinario. La referencia aquí es poder experimentar la unión con un consorte del sexo opuesto mediante la cual los elementos en la corona se derritan, y el proceso también sea revertido por medio de la meditación. Un prerrequisito para tal práctica es que seas capaz de protegerte de cometer el error de emitir semen. De acuerdo a la explicación del Tantra Kalachakra en particular, tal emisión es muy dañina para tu práctica. Entonces, ya que no debes experimentar tal emisión ni siquiera en sueños, los tantras describen distintas técnicas para vencer esta falla”. –Dalai Lama
Una noche, algunas dakikis (deidades femeninas) se juntaron en la habitación de Birwapa en el monasterio. Otros monjes escucharon voces femeninas a través de las paredes y al día siguiente, en la reunión en el gran salón, el disciplinario principal expulsó a Birwapa del monasterio. Birwapa se fue voluntariamente, reconociendo que había llegado el momento de practicar la “unión” y desarrollar el Gran Gozo que penetra el vacío por medio de la confianza en un consorte externo”. –Ian Baker, El templo secreto del Dalai Lama

Quien acepta su propia imperfección florece...quien no se estanca y muere.... No se transforma....No Evoluciona.

Quien acepta su propia imperfección florece...quien no se estanca y muere.... No se transforma....No Evoluciona.

El deseo pueril de la perfección inexistente duerme en aquellos que aun no logran develar la verdad... Lo único real y hermoso es la imperfección humana... Y nuestra inconformidad insatisfecha en la búsqueda de la belleza y de la perfección a la cual solo se le puede llegar, tender hacia ella pero jamás alcanzar. 
• Quien no es capaz de ver la belleza en la imperfección no será capaz de entender el secreto de la evolución, transformación, del Alma propia ni ajena. 
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• La naturaleza Humana es perfectamente hermosa en su absoluta imperfección... La perfección afea La obra de Arte.

La forzosa Neurosis de someter al género humano en un supuesto imaginario de perfección...destruye y ha destruido fatalmente a la raza humana. El holocausto. 
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• ¿Quien es perfecto? Solo Dios es perfecto! Nosotros pobres humanos solo podemos y debemos aspirar a la perfección y jamás alcanzarla. 

• Nadie es Perfecto. Solo Dios lo Es. Así que deja de buscar la aguja en la oscuridad donde no se ha perdido esta en tu propia casa alumbrada. Buscas donde no esta.... Y olvidas donde se encuentra...en tus propias narices. 
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• Un loco consciente de su locura esta iluminado un cuerdo inconsciente de su cordura... No Existe. 
La verdad es que nos encanta hacer y decir estupideces de vez en cuando... La verdad es que deseamos reírnos hasta las lagrimas... La verdad es que son pocos los que se atreven a vivir su verdad...sin mascaras....solo se aferran al personaje. que NO EXISTE. 

Si Vives conscientemente tu locura estas en lo cierto ... Si vives insconsientemente tu cordura... Contestate a ti mismo ¿en Que puedes estar? 
Los locos son locos porque son Atrevidos... Los cuerdos no se atreven porque tienen mucho miedo a hacer el ridiculo. ڗEres Loco o eres Cuerdo? Elige , no contestes lo que haces te revela mas que lo que dices



El filosofo Ralph Waldo Emerson nos recuerda que es una gran bendición tener viejos amigos con los cuales podemos compartir las sandeces y estupideces... Es una gran Bendicion porque ahí no perdemos la perspectiva de la realidad de la vida y de nuestra divina imperfeccion humana. MTirone

La verdad que es muy sano hacer y decir tonterias de vez en cuando... Si no lo haces... Estas enfermo... Sanate! MTirone
Cada quien ve en el otro a su propia sombra o proyeccion de su alma e interpreta de acuerdo a su propia experiencia. Lo que ves no soy yo eres TU. MTirone
·         Mientras mas perfecta ... Mas neurotica... Menos hermosa... No Sirve para tu Evolucion...


• Te preguntaras porque me gustan los locos o las locas? Porque ellos hacen lo que tu no te atreves a hacer y te parece divertido. 
Si no eres capaz de burlarte de ti mismo... Si no eres capaz de hacer una gran tontería... El Rio Salvaje de tu creatividad esta total y absolutamente Contaminado... Estas enfermo. Liberate!
Maria Tirone

domingo, 3 de agosto de 2014

Labios Dulces...en Corazones Amargos?...

Labios Dulces...en Corazones Amargos?...


Los labios No pueden jamás destilar dulzura cuya fuente es un corazón repleto de amargura, sin sabores, desdichas, traiciones, un corazón enviciado, maltrecho, torcido, tortuoso, embustero, dañado

Un corazón herido, enfermo de desamor, un corazón turbio por los pecados, turbio por la hipocresía, turbio por el orgullo, la manipulación, el cinismo.... No puede destilar dulzura...solo hiel.

La boca habla lo que en el corazón se esconde... ¿Que esconde tu Corazón?  No es lo que entra por la boca lo que contamina al hombre sino lo que sale de ella, y lo que sale de ella procede de su propio corazón

Cuida a tu corazón…
Escucha a tu corazón…
. Sana a tu corazón…
Perdona con tu corazón. Olvida con tu corazón. Entrega tu corazón... Con Amor... Y destilaras dulzura por tu aliento y tu boca...

No pueden engañar al corazón que ha conocido la dulzura de la miel y del amor con labios falsos que cubren amargura, frustración...no pueden…

El corazón siente...padece...recuerda....el corazón sabe...

Un corazón sofocado, asfixiado, Un corazón apretado herido y no sanado, un corazón que calla pero resiente, Un corazón que perdona pero no olvida Un corazón que pasa factura Un corazón enfermo no puede destilar dulzura...Sánalo! Perdona y Olvida! Entrégalo... Regálalo.... Déjalo Respirar!!!

Dulzura , Dulzura, Dulzura... ¿Donde se Fue la Dulzura?... Se fue con tu Inocencia, Se fue Con tu cinismo, Se fue con tu Amargura, al dejar de Creer en el Amor... Al dejar de Perdonar...Al encerrarte en los barrotes de la cárcel de tu Orgullo, Odio y Rencor....

No, no pueden engañar labios dulces que destilan amargo sabor desde un pobre abatido y moribundo corazón.

Maria Tirone
www.mariatirone.com

CARTA A MÍ MISMO

CARTA A MÍ MISMO

Estimado Amigo:

Me llamo amigo, porque eso es lo que quiero ser conmigo mismo ahora.
Por mucho tiempo yo fui mi peor enemigo, de hecho, fui mi único enemigo.Fui yo el que permitió que el miedo dominará mi vida. Fui yo el que se aferro a las penas del pasado para llenar mi presente de sufrimiento. Era mi propia voz la que escuchaba en mi cabeza y que me convencía de no merecer lo bueno y que me hacia sentir menos que los demás.

Fui yo mismo el que me llene de inseguridades y dudas, de celos y resentimientos. Fui yo mismo el que me juzgue y me critique en todo lo que hacia. Yo mismo afecte mi salud y mi bienestar y fui yo mismo el responsable de los problemas en mi vida. En mi estaba la solución y en mi estaban todas las respuestas.

Fui yo mismo el acusado, el juez y el verdugo de mi propia vida. Yo mismo dicte las sentencias y yo mismo me impuse castigos.

Y, sin embargo….
HOY ME PERDONO TODO, porque me doy cuenta que siempre hice lo mejor que pude. Comprendí que fui un ser sensible y vulnerable y como yo son todos los seres humanos y que las experiencias de mi vida moldearon mi personalidad, hoy rechazo la culpa que siento por mis errores ya que en nada ayuda y nada soluciona.

Aprendí tarde, que era yo capaz de cambiar mi vida a pesar de mis heridas y de las situaciones que me rodearon. Tarde comprendí que era yo mi propio dueño, que mis pensamientos moldearon mi existencia, que no era un esclavo de las circunstancias y que en mi estaba el poder de mejorar, de cambiar y de vivir en armonía.

Puedo ver ahora que mi vida fue maravillosa a pesar de las perdidas y heridas que todos compartimos. Agradezco la oportunidad que tuve de ver, de oír , de sentir, de saborear, la oportunidad de compartir con otros mi vida y la oportunidad de amar a mis semejantes.

Hoy me deshago de viejos resentimientos hacia otros y hacia mi mismo.
Hoy rompo las cadenas con las que yo mismo me ate.
Hoy me libero del miedo y de la culpa.
Hoy me perdono por todos mis errores.
Hoy admito que nadie tiene control sobre mis pensamientos.
Hoy admito que nadie tiene control sobre mis sentimientos.
Hoy me libero de todas mis heridas.
Hoy es un buen día para …. VIVIR.
Me quiero… Atentamente: La persona más importante de mi vida: YO.

Tomado del libro : El Esclavo. Autor: Francisco J. Ángel Real.